
Con el café instalado como uno de los hábitos de consumo más presentes en los hogares chilenos, el Día del Padre aparece como una oportunidad para dejar atrás los regalos tradicionales y apostar por experiencias simples, compartidas y significativas. En esa tendencia, los rituales cotidianos, como preparar un café en casa, ganan espacio frente a los obsequios convencionales.
En Chile, el café ya no es solo una bebida asociada a la mañana o al trabajo, según un estudio de Corpa, el 73% de los adultos consume café al menos una vez por semana, mientras que el promedio nacional llega a 10 tazas semanales por persona. La investigación también muestra que el hogar concentra el 89% de las ocasiones de consumo, consolidando al café como parte de la rutina familiar y de los momentos cotidianos.
El mismo estudio revela que las principales razones para consumir café son el gusto por su sabor, con un 56%, y la necesidad de sentirse con más energía, con un 33%. Además, la mañana sigue siendo el momento preferido para tomar café, con un 66%, lo que refuerza su presencia en desayunos, pausas laborales y encuentros familiares.
En ese contexto, el Día del Padre se instala como una fecha donde el consumo comienza a moverse desde el regalo tradicional hacia experiencias más personales. Desayunos preparados en casa, sobremesas, brunch familiares o pausas compartidas aparecen como alternativas que conectan con una tendencia más amplia: regalar tiempo, conversación y momentos cotidianos, más que solo objetos.
“Hoy vemos que el café cumple un rol cada vez más relevante en la vida diaria de las personas, no se trata únicamente de una bebida funcional, sino de un hábito que acompaña conversaciones, pausas y momentos de encuentro. Para una fecha como el Día del Padre, ese valor cotidiano adquiere un sentido especial, porque permite transformar algo simple en una experiencia compartida”, señala Rodolfo Tapia, gerente de marketing de Marley Coffee.
La tendencia también dialoga con una mayor valoración de los rituales personales y del consumo en casa. En un escenario donde los consumidores buscan regalos útiles, cercanos y con significado, el café aparece como una alternativa que cruza distintas generaciones y estilos de vida: desde quienes lo toman para comenzar el día hasta quienes lo incorporan como parte de una pausa o una sobremesa.
A nivel de consumo responsable, organismos internacionales como la FDA y Clínica Mayo han señalado que, para la mayoría de los adultos sanos, hasta 400 miligramos de cafeína al día suele considerarse un rango seguro. Sin embargo, también advierten que la tolerancia puede variar según cada persona, por lo que el consumo debe ser moderado y considerar factores como sensibilidad a la cafeína, condiciones de salud, medicamentos o problemas de sueño.
“El café puede ser parte de una rutina equilibrada cuando se consume de forma consciente. Su valor está tanto en la energía que muchas personas buscan durante el día, como en el espacio que genera para detenerse, compartir y disfrutar. En fechas familiares, ese componente emocional se vuelve tan importante como el producto mismo”, agregan desde Marley Coffee Chile.
Así, este Día del Padre no solo abre espacio para pensar en qué regalar, sino también en cómo celebrar. En medio de una cultura de consumo cada vez más orientada a experiencias, preparar un café en casa, compartir una conversación o armar una pausa familiar se posicionan como gestos simples que pueden marcar la diferencia.
Más que reemplazar los regalos tradicionales, la tendencia apunta a complementarlos con momentos significativos. Y en un país donde tres de cada cuatro adultos toma café semanalmente, esta bebida se consolida como parte de una celebración cotidiana, cercana y conectada con los nuevos hábitos de consumo.



